¿Es usted consciente de que hay una batalla las 24 horas del día en su contra? La mayoría de los enemigos llevan armas a la vista, como pistolas, cuchillos o los puños. Pero este rival es distinto. El arma de Satanás es mucho más sutil.

Muchas veces, no nos damos cuenta de cuándo Satanás nos apunta. ¿Cuál es su estrategia de siempre? El engaño. Y aunque los estilos, lenguajes y tecnologías han cambiado, sus tácticas no. Es el padre de la mentira (Juan 8:44). Y basándonos en Génesis 3, aquí tiene cinco falsedadesque utiliza para hacernos tropezar.

1. La mentira de que la Palabra de Dios no es verdadera. La serpiente era la más astuta de todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Cierto día le preguntó a la mujer:¿De veras Dios les dijo…?’”. (Génesis 3:1 NTV).

La primera jugada de Satanás fue cuestionar lo que Dios dijo. Sabía que si lograba sembrar aunque fuera una pizca de duda entre Adán, Eva y la Palabra de Dios, podría ganar.

Satanás sabe que la Palabra de Dios tiene el poder de derrotarle (Efesios 6:17). Proporciona protección al creyente (2 Timoteo 3:16–17), da sabiduría y dirección (Salmo 119:105), y mucho más.

Por supuesto, Satanás sigue actuando con este mismo enfoque hoy en día: nos tienta a cuestionar las Escrituras, descarta los pasajes difíciles o trata la verdad como opcional. Pero Jesús dijo que la Palabra de Dios es verdad (Juan 17:17). Y cuando nos mantenemos firmes en eso, estamos en terreno firme.

2. La mentira de que Dios no es bueno. Todo lo que Dios creó fue bueno porque Él es bueno. Hizo a Adán y Eva a su imagen, y los colocó en un jardín rebosante de belleza y provisiones. Estaban rodeados de Su bondad.

Pero Satanás deformó la única limitación puesta por Dios para hacerla parecer insoportable. Con astucia, insinuó que un Dios bueno no limitaría algo tan deseable.

También escuchamos esa mentira, especialmente cuando estamos esperando, sufriendo o viendo a otros obtener lo que deseamos. Pero las Escrituras nos recuerdan: ¡Den gracias al Señor, porque él es bueno! Su amor fiel perdura para siempre (1 Crónicas 16:34 NTV).

La bondad de Dios nunca cambia sin importar nuestras circunstancias.

3. La mentira de que Dios no es generoso. Satanás exageró la limitación que puso Dios. Adán y Eva podían comer de todos los árboles menos de uno. Sin lugar a duda, el Señor dio abundancia. Sin embargo, Satanás pintó a Dios como tacaño.

Todavía susurra que el Señor nos oculta algo. Y cuando creemos esa mentira, nos aferramos al dinero, las relaciones y el control en lugar de confiar en Él.

Pero el Señor es un Dios de abundancia, no de escasez. Provee todas nuestras necesidades con sus gloriosas riquezas (Filipenses 4:19).

4. La mentira de que el pecado no tiene consecuencias. Satanás minimizó la gravedad del pecado de Eva. ¡No morirán! respondió la serpiente (Génesis 3:4 NTV).

Todavía nos insinúa que ceder un poco no importa, que nadie se enterará y que la gracia nos perdonará de todos modos.

¡No muerda usted esa manzana! El pecado siempre conduce a la muerte y la destrucción (Romanos 6:23). Y aunque somos salvos por la gracia, de todos modos cosechamos lo que sembramos (Gálatas 6:8). El pecado promete libertad, pero da esclavitud.

5. La mentira de que podemos ser Dios. En cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios (Génesis 3:5 NTV).

Si Satanás no puede eliminar a Dios, intentará reemplazarlo (con nosotros). Nos alimenta con la idea de que nosotros definimos la verdad, determinamos la moral y controlamos nuestro destino. Pero ponernos en el lugar del Señor es idolatría. Hay un solo Dios verdadero (Isaías 45:5).

Nuestro destino no era gobernar nuestras propias vidas, sino confiar en Aquel que lo hace.

Entonces, ¿cuál es la verdad?

No estamos indefensos. Satanás nos ataca con mentiras, pero Dios nos da armas de poder divino. También nos brinda una estrategia sencilla: llamar a la mentira por su nombre. Capturemos el pensamiento y reemplacémoslo con las Escrituras (2 Corintios 10:3–5).

La Palabra de Dios quizás no calle al enemigo para siempre, pero Su verdad nos evitará caer en las mentiras y nos mantendrá en el camino hacia la victoria.

Pregúntese esto: ¿En qué mentira ha creído usted? ¿Ante la situación que está viviendo, se siente tentado a dudar de la bondad o generosidad de Dios?

LISA APPELO es una oradora, escritora y enseñante de la Biblia que inspira a otros para que profundicen su fe en medio del dolor. Encuentre aliento para la fe, el dolor y la esperanza en LisaAppelo.com.