Hace 25 años, le dejé una nota a mis papás. Les decía que ya no quería ser una carga para ellos. Después metí algo de ropa en una mochila, violé mi libertad condicional y hui a México.
Mi vida se estaba desmoronando. Vivía como fugitiva, atrapada en la adicción al alcohol y la metanfetamina. Había perdido la custodia de mi único hijo. Luego, me amputaron una pierna por complicaciones de espina bífida. No le veía sentido a seguir en este mundo.
Una tarde, estando recostada en una playa vacía, vi a dos personas caminando hacia mí. Ese sitio casi siempre estaba solo, así que me pareció raro. Me protegí los ojos del sol y observé cómo se acercaban.
Una de ellas era muy alta y de pelo blanco. Entonces vi su sonrisa, tan grande como el mar. ¡Papá! Me senté en mi toalla de playa, sin poder creer lo que veía.
¿Cómo me había encontrado? Yo no le había dicho a nadie adónde iba. Pero papá había buscado en edificios de apartamentos por toda Tijuana hasta que descubrió dónde me estaba quedando. El encargado del edificio me había visto caminar hacia la playa esa mañana y se ofreció a ayudarlo a encontrarme.
Para llegar adonde yo estaba, papá tuvo que subir un acantilado empinado y lleno de piedras filosas. Yo no sabía que se estaba muriendo de cáncer. Aun así, hizo ese esfuerzo por una hija perdida que le había dicho que no fuera a buscarla.
“Julie, te quiero. ¿No vas a dejar de huir? Vuelve a casa”, me rogó, llorando. Pero yo rechacé su amor y me quedé.
Mi papá murió seis meses después. Fui a su funeral en Estados Unidos, y luego, todavía con el peso del dolor y la desesperanza, volví a México con un plan para quitarme la vida. Pero mi Padre celestial vino a buscarme corriendo (Lucas 19:10) y me atrapó con Su amor. Por fin, le entregué mi vida en una prisión federal de San Diego. (Puede leer mi historia completa en la edición 2 de 2026.)
Un día, mientras leía mis viejos diarios, sentí que Dios me susurraba, “Julie, tu papá te buscó sin descanso cuando estabas perdida. Eso mismo he hecho Yo por ti”.
De repente, la historia que Jesús contó en Lucas 15:4–6 tuvo mucho sentido para mí. El versículo cuatro dice: “Supongamos que uno de ustedes tiene cien ovejas y pierde una de ellas. ¿No deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la oveja perdida hasta encontrarla?”.
El pastor no se conformó con las 99 ovejas. Buscó hasta encontrar a la perdida. Y cuando la halló, la cargó de vuelta con alegría, no con vergüenza.
Eso es lo que hace el Buen Pastor. Jesús cruza fronteras, sube acantilados y va hasta tierras lejanas para traer a una de vuelta a casa. Incluso dio Su vida por Sus ovejas (Juan 10:11).
Si usted se pregunta si Dios de verdad lo ama, la respuesta es sí. Mil veces, sí.
Dios no está lejos, moviendo la cabeza y señalándolo con el dedo. Está dejando a las 99 ovejas y corriendo hacia usted. E irá hasta los lugares más oscuros de la tierra para traerlo de vuelta a casa. La pregunta es si usted va a dejar de huir y volver con Él.
A veces creemos que nuestros fracasos, adicciones, vergüenzas o sufrimientos nos han hecho indignos de que Dios nos busque. Nos convencemos de que estamos demasiado dañados, de que hemos llegado demasiado lejos o de que somos demasiado difíciles de rescatar.
Pero Jesús sigue siendo el Pastor que busca. Todavía sube a los lugares más difíciles. Todavía persigue a los corazones que se alejan. Su amor y misericordia nunca se acaban.
Y seguirá dejando a las 99 ovejas para encontrar a esa que es usted.
Pregúntese esto: ¿Alguna vez ha sentido que llegó demasiado lejos, que está demasiado dañado o avergonzado para creer que Dios va tras usted? ¿Por qué? ¿Qué le enseña el hecho de que el papá de Julie la haya buscado sobre el amor del Señor hacia nosotros? ¿Está usted huyendo de Él? ¿Qué podría cambiar si dejara de rechazar Su amor y volviera a casa con Dios?
JULIE SEALS es una pastora y evangelista que se dedica a dar charlas en iglesias, eventos para mujeres, centros de rehabilitación y prisiones del mundo entero. Además, es la encargada de contenidos de Victorious Living. Su libro, All My Hope: A Prisoner No More, está disponible en Amazon. Para más información, visite julieseals.com.